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¿PARA QUE SIRVE UN INFORME SOCIAL?

El informe social es un documento único que caracteriza la labor de los y las profesionales del trabajo social. También es un gran desconocido para la población en general, por ello, en esta entrada vamos a clarificar cuales son sus contenidos, sus objetivos y algunos ejemplos de la vida cotidiana en los que puede ser de utilidad este documento.

El código deontológico del Trabajo social lo define como “el dictamen técnico que sirve de instrumento documental, que elabora y firma con carácter exclusivo el diplomado en trabajo social. Su contenido se deriva del estudio, a través de la observación y la entrevista, donde queda reflejada en síntesis la situación objeto, valoración, un dictamen técnico y una propuesta de intervención profesional”.

En resumen, el informe social contiene a grandes rasgos:

El o la profesional del trabajo social obtendrá toda la información necesaria para elaborar el informe a través de la utilización de diferentes técnicas como pueden ser: la entrevista, la observación, la escucha activa…

¿Cual es la finalidad de un informe social?

La naturaleza del informe social dependerá del tipo de ayuda que requiera la persona y los objetivos de la institución a la que pertenezca la trabajadora social.

Vamos a centrarnos pues, en los informes sociales que pueden requerir las personas usuarias de un gabinete de trabajo social.

Pongamos como ejemplo un o una paciente de la unidad de daño cerebral adquirido que decide ingresar en un centro de atención especializado. En este caso, la trabajadora social emitirá un informe social de derivación para informar a los y las profesionales del nuevo centro de la situación socio familiar actual. Además incluirá información sobre el estado de los expedientes tramitados, las ayudas concedidas, los recursos solicitados, etc…

Siguiendo con el mismo ejemplo, pongamos el caso de que la persona con daño cerebral adquirido no puede manifestar por sí misma su deseo de ingresar en el centro de atención especializada y tampoco dispone de representación legal. La trabajadora social podrá emitir un informe social al juzgado de referencia en el que conste la situación de la persona, una valoración de la misma y un dictamen técnico que ponga de manifiesto lo conveniente de solicitar una autorización judicial de internamiento previa al ingreso residencial. De este modo, serán un médico forense y un juez los que determinen mediante auto judicial si la medida es la correcta para el bienestar de la persona y ratifiquen dicha autorización.

Pongamos como ejemplos aquellos que deben cubrirse para completar la solicitud inicial de valoración de dependencia. Este tipo de informes tienen como finalidad adecuar la concesión de recursos a las necesidades reales de la persona y suelen ser modelos prefijados por la administración, con una serie de datos concretos a cumplimentar.

El trabajador o trabajadora social de un gabinete podrá elaborar informes sociales a instancia privada para presentar en centros escolares, entidades bancarias, mutuas de accidentes, etc…

En definitiva, si los informes psicológicos se centran en los aspectos psicológicos de la persona, los informes sociales se centran en los aspectos socio familiares de la misma y son un buen complemento de los primeros para ofrecer una visión profesional y global de cualquier situación.

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